Escuela Jesús Es El Señor
Los entrenamientos son todos los Martes de 7 PM - 9 PM.
Un refugio seguro y un lugar de sanidad
Aquí para ayudarte a CRECER.
La escuela de entrenamiento surgió del corazón de Dios; ya que se declararon varias promesas para nuestra Iglesia Jesús Es El Señor: que sería un refugio seguro y de sanidad para toda persona que llegara a nuestra comunidad. Desde ese entonces los pastores Carlos & Viviana Lamarche se dieron a la tarea de buscar los recursos ideales, con la guianza y temor el de Dios, preparándose y formando varios entrenamientos como lo fueron el de 'Espiritualidad Emocionalmente Sana', 'Relaciones Emocionalmente Sanas' y el entrenamiento 'Recuperación de la Co-dependencia'.
Jakeline Soto ha sido la directora de la escuela desde que se dio inicio a la Salud Integral en nuestra iglesia.
Maestros: Pastora Viviana Lamarche, Pastor Carlos Lamarche, Kelly Rodriguez y Jakeline Soto.
Objetivo
- El objetivo de la escuela es que las personas puedan experimentar una transformación y crecimiento personal, mental, de cuerpo alma y espíritu.
- Durante el proceso de reformación mental y espiritual la persona se fortalece para mejorar su liderazgo o llegar a ser líder en diferentes áreas de su vida.
- Diseñado para capacitar, revitalizar y ampliar su visión para llegar a impactar las familias, su generación y comunidad.
- Únase a este viaje hacia el llamado de edificar hogares fuertes, sanos y llenos de esperanza.
Proceso
En el proceso de capacitación para los cursos usted como integrante debe comprometerse a completar asignaciones en casa, repasar la clase, leer su libro, ver videos, participar en su mesa y ser intencional en recibir las enseñanzas para su propio beneficio.
Usted debe preparar su corazón para recibir la enseñanza en cada clase, y permitirle al Espíritu Santo que lo ayude.
Requerimientos
- Registrarse y realizar el pago correspondiente al momento de la inscripción, así mismo adquirir el material de estudio que se va a estar utilizando.
- Firmar un acuerdo de confidencialidad; lo que se comparte en las mesas no debe divulgarse fuera de la escuela.
- Mostrar respeto, escuchar sin interrumpir y hablar siempre en primera persona desde la experiencia personal.
- Ser honesto y abierto para aprovechar al máximo las clases y permitir que el Espíritu Santo traiga convicción, guianza y disciplina durante el proceso.





